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La importancia de regular el organismo a las hormonas tiroideas

Cómo activar la tiroides es una pregunta que se hace mucha gente. Sobre todo, nos referimos a deportistas y personas que han decidido llevar un estilo de vida más saludable. Si es tu caso, no te puedes perder este artículo, porque te descubriremos una forma muy interesante de conseguir todos tus objetivos.

La importancia de la regulación hormonal tiroidea

La tiroides es una pequeña glándula ubicada en el centro del cuello y que presenta una forma muy característica, como de mariposa. Su papel es importantísimo, ya que se ocupa de producir distintos tipos de hormonas que resultan claves en el buen funcionamiento de nuestro organismo. Por ejemplo, en el metabolismo.

Cuando estas funciones se ven mermadas, empezarás a notar ciertos síntomas que, si no se controlan a tiempo, reducirán tu calidad de vida. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya pone el foco sobre este problema y señala que un 10 % de la población sufre algún tipo de trastorno en la tiroides y, la gran mayoría, desconoce su situación (1).

Señales de que tienes la tiroides debilitada

En caso de que no te hayas hecho una analítica para comprobar el estado de tu tiroides, compartimos contigo esta lista de los síntomas. Son los más habituales e indican la presencia de hipotiroidismo o una tiroides debilitada: cansancio, cambios de humor, ronquera, estreñimiento, sensación de frío constante, ansiedad, nerviosismo, sequedad en cabello y piel, uñas frágiles, dificultad para perder peso y cambios de peso (2).

Si sufres varios de los síntomas que acabamos de describir, lo más probable es que necesites activar la tiroides. No obstante, lo más recomendable es que antes realices una consulta con tu médico y también con el endocrino. Sólo ellos podrán proporcionarte un diagnóstico preciso.

¿Cómo activar la tiroides?

Si los profesionales de la salud que consultes están de acuerdo, podrás empezar entonces con ciertas prácticas que te ayudarán a estimular la regulación hormonal tiroidea. Estas son algunas de nuestras recomendaciones.

  • Hacer ejercicio con una intensidad media. Sentir cansancio y frío está relacionado con que el metabolismo basal sea demasiado lento. Por tanto, realizar ejercicio físico de intensidad media es esencial para mejorar la función tiroidea (3). Ten en cuenta que el ejercicio demasiado suave no nos va a ayudar, es preciso que la actividad que desarrollemos nos haga sudar y respirar en profundidad.
  • Evitar los tóxicos que nos rodean. Los agentes tóxicos pueden debilitar nuestro sistema inmunitario (4), así que, lo mejor es intentar llevar una vida lo más natural posible. El tabaco, las ondas electromagnéticas de los dispositivos tecnológicos, los cosméticos e incluso el aire y el agua que han sido contaminados son fuentes de tóxicos.
  • Dormir adecuadamente. Una mala calidad de sueño puede repercutir negativamente en nuestra tiroides (5). Para lograr una mejor calidad de sueño, procura cenar ligero, evitar las fuentes de luz y el uso de aparatos electrónicos. También intenta reducir el consumo de estimulantes y haz que tu habitación sea un espacio cómodo. Un lugar que invite al descanso.
  • Llevar una alimentación saludable. Seguro que eres consciente de que la salud está condicionada por el tipo de alimentación que llevamos. Por tanto, cuando las funciones de nuestra tiroides están debilitadas, es momento de vigilar nuestra dieta. Aunque lo ideal es que sea un profesional el que diseñe nuestro régimen, optar por la dieta mediterránea será siempre un acierto (6). También resulta importante evitar los ultraprocesados y sustituirlos por alimentos naturales y ecológicos.
  • Uso de suplementos para el ajuste de las tiroides. Los suplementos alimenticios son productos que nos pueden facilitar el proceso de regulación de nuestra tiroides y que, de otra forma, sería muy difícil conseguir. La L-tirosina (Tir) es el mejor ejemplo.

¿Qué es la L-tirosina?

Se trata de un aminoácido no esencial. Como tal, se produce de manera natural en nuestro cuerpo gracias a la fenilalanina. Este aminoácido está involucrado en la formación de tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3). Estas dos palabras hacen referencia a hormonas básicas que secreta la glándula de la tiroides. Asimismo, también es responsable de otras hormonas como la melanina (7), la dopamina y la adrenalina (8).

No se necesita de la ingesta directa a través de la dieta. No obstante, en una situación de hipotiroidismo o de tiroides debilitada, es probable que debamos incluir alimentos o suplementos para mantener unos niveles óptimos de este aminoácido.

La L-tirosina está presente en el pavo, pollo, pescado, plátano, aguacate, semillas de calabaza, productos lácteos y, sobre todo, queso. De hecho, fue en este último alimento donde se encontró por primera vez y del que recibe nombre («tyros» significa queso en griego).

Además de la L-tirosina, otros elementos importantes para activar la tiroides son los siguientes:

  • Yodo: Un mineral clave para activar la función de la tiroides. Tanto es así, que la causa más común en el hipotiroidismo es el déficit de este elemento (9).
  • Hierro: Indispensable para sintetizar y metabolizar las hormonas tiroideas. Su función es convertir T4 en T3.
  • Zinc: Uno de los nutrientes que utiliza la glándula tiroides para producir la conocida como hormona tiroidea.
  • Selenio: Junto con el zinc, uno de los minerales que ayudan a eliminar el átomo de yodo en la T4, dentro de los diversos procesos que tienen lugar en la tiroides.

Beneficios de la L-tirosina

Cabe destacar que la L-tirosina resulta fundamental tanto para las personas deportistas como para aquellas que no realizan ninguna actividad deportiva. Entre sus beneficios, sobresalen los siguientes:

  • Favorece la producción de melanina, por lo que podrás percibir mejoría en el aspecto de la piel y el cabello.
  • Promueve la creación de enzimas, proteínas células rojas y leucocitos.
  • Ayuda en la formación de adrenalina.
  • Reduce el almacenamiento de grasa.
  • Retrasa la fatiga y el cansancio en el contexto deportivo.
  • Mejora la capacidad de memoria y concentración.
  • Combate la depresión y el estrés, tanto físico como mental (10) (11).

Esperamos que ahora tengas más claro qué puedes hacer para activar la tiroides. Por desgracia, todavía no se pueden controlar muchos de los factores que influyen en el debilitamiento de esta glándula. No obstante, en tus manos está el poder mantener hábitos que contribuyan a su buen funcionamiento.

Bibliografía:

  1. Vasco, S. F., Toro, S. P., Vasco, J. V., & Vasco, S. V. (2020). Alteraciones de los niveles de las hormonas tiroideas y el síndrome metabólico. ConcienciaDigital3(4.1), 22-33.
  2. Chaker, L., Bianco, A. C., Jonklaas, J., & Peeters, R. P. (2017). Hypothyroidism. Lancet (London, England)390(10101), 1550–1562. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(17)30703-1
  3. Bansal, A., Kaushik, A., Singh, C. M., Sharma, V., & Singh, H. (2015). The effect of regular physical exercise on the thyroid function of treated hypothyroid patients: An interventional study at a tertiary care center in Bastar region of India. Archives of Medicine and Health Sciences3(2), 244.
  4. Calsolaro, V., Pasqualetti, G., Niccolai, F., Caraccio, N., & Monzani, F. (2017). Thyroid Disrupting Chemicals. International journal of molecular sciences18(12), 2583. https://doi.org/10.3390/ijms18122583
  5. Kessler, L., Nedeltcheva, A., Imperial, J., & Penev, P. D. (2010). Changes in serum TSH and free T4 during human sleep restriction. Sleep33(8), 1115–1118. https://doi.org/10.1093/sleep/33.8.1115
  6. Romano, L., De Santis, G. L., Gualtieri, P., & Merra, G. (2017). Thyroid disorders and Mediterranean diet: which way to prevent metabolic complications.
  7. Mullur, R., Liu, Y. Y., & Brent, G. A. (2014). Thyroid hormone regulation of metabolism. Physiological reviews94(2), 355-382.
  8. Fernstrom, J. D., & Fernstrom, M. H. (2007). Tyrosine, phenylalanine, and catecholamine synthesis and function in the brain. The Journal of nutrition137(6), 1539S-1547S.
  9. Barea, I. T., Blanco, M. C., Sánchez, C. C., & Aguilar-Diosdado, M. (2012). Hipotiroidismo. Medicine-Programa de Formación Médica Continuada Acreditado11(14), 819-826.
  10. Hase, A., Jung, S. E., & aan het Rot, M. (2015). Behavioral and cognitive effects of tyrosine intake in healthy human adults. Pharmacology Biochemistry and Behavior133, 1-6.
  11. Jongkees, B. J., Hommel, B., Kühn, S., & Colzato, L. S. (2015). Effect of tyrosine supplementation on clinical and healthy populations under stress or cognitive demands—A review. Journal of psychiatric research70, 50-57.

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